PIEZA CLAVE DEL DESARROLLO - Por Jorge Carrión

La comida es una pieza clave en el desarrollo y permanencia de la especie humana sobre la Pachamama; a menos que algún día seamos capaces de comernos las máquinas, el cemento, la angustia y la desesperación… o bien el etanol o el biodiesel, y poder seguir trabajando duro para alguna vez poder dejar de ser llamados tercermundistas. Es curioso el camino hacia el primer mundo, ya que mientras más “avanzamos” hacia él, más nos alejamos de la esencia, de lo que nos permite seguir día a día, la lucha hacia algo que poco a poco cae por nuestro lado, mientras subimos esta escalera. La tranquilidad, la esperanza y la motivación que entrega la tierra por medio de sus alimentos. La vitalidad, la salud y la fuerza de para poder desarrollarnos nada más que como seres humanos. En su caída, este modelo de desarrollo ha dejado, crisis alimentaría, desastres medioambientales y pérdida de especies, reseciones económicas y lo más preocupante es que todavía hay muchos pueblos con hambre en el mundo.

En El Manzano, la opción y convicción se fue construyendo a medida que el alimento de cada día, provenía del esfuerzo de nosotros en esta parte de la tierra. Esta arena que ha alimentado a muchas generaciones nos ha dado la oportunidad para volver ser agricultores de subsistencia. Una suave transición a la esencia del ser cuando esta en contacto con la tierra, la vida, para alimentar a los suyos. Tres huertas, chacras y un invernadero, han sido parte de la enseñanza y la experiencia de subsistir, obteniendo de ellos los alimentos frescos y sanos, donde la agricultura orgánica, con el uso de insumos locales y naturales, ha tenido grandes éxitos. Tenemos la tarea de producir y guardar nuestra propia semilla para poder ir a los intercambios y cumplir con nuestra responsabilidad de perpetuar el valor genético de nuestros alimentos, amenazados hoy en día por grandes empresas productoras de semillas. La sustentabilidad en el camino desde la semilla, hasta la mesa.
Dispuestos a compartir el derecho a trabajar la tierra y como forma de desviar el destino y la necesidad de los trabajadores agrícolas y forestales de El Manzano, sembramos en el 2008, casi una hectárea de chacra bajo el sistema de medianía con 4 familias locales. Papas, porotos, maíz. cebolla y zapallo, crecen vigorosamente, deleitándose con los calores de diciembre sobre los arenales de la VIII Región del Bio Bio, cobijados por el compost, biofertilizantes y repelentes naturales, haciendo crecer y madurar la esperanza de un futuro distinto al que nos plantea el mundo actual. Primeros pasos para la soberanía alimentaria de El Manzano para el año y el futuro.
Pero la comida no es sólo para saciar el hambre. Hay una gran energía alrededor de una mesa en la cual mientras comemos, alivianamos el trabajo de algunas mujeres de cocinar todos los días y de paso “Diseñamos el futuro para nuestros hijos”, como dice la señora Doris. La cocina comunitaria está dando sus primeros pasos en donde se compartirá la comida, cultivada y cuidada en El Manzano para El Manzano.
Rescatando los saberes desde el campo hasta la cocina y aliñándolos con un poco de conciencia y respeto por la Pachamama y los seres humanos, sin prisa caminamos, trabajamos y avanzamos hacia un subdesarrollo para algunos, la verdad y esperanza para otros, donde las necesidades humanas básicas son dadas por las propias manos de todos los que aquí vivimos. Sin pausa aprendemos todos juntos.